
Anoche me sentí completamente derrotada, bastó que escuchara una canción para que el mundo se me viniera abajo...pensé que ya estaba sanando, la verdad, creo que la herida está más abierta que antes.
Me siento en el suelo, no soy capaz de levantarme, no sé, creo que estoy perdiendo la batalla, me duele reconocer que soy más debil de lo que yo misma creia.
En estos dias te he extrañado, como quien extraña a su propia imagen en el espejo, extraño tu abrazo, la calidez de tu sonrisa, no sé cuanto tiempo va a pasar hasta que te olvide.
Me doy pena, cada vez que miro mi celular con la esperanza de que haya una llamada perdida o un mensaje de texto, aun no logro asumir que ya no me amas. Por otro lado, me da pena pensar que en tu vida privilegiaste mantener a personas que moralmente son cuestionables, por decirlo de alguna manera y yo que creo que a pesar de estar lejos de la perfección, era derecha contigo, al final da igual, no importa qué tan buena yo me considere, si al final me desechaste y mantuviste a tu lado a aquellas personas que te dan un bienestar, ese que yo no te pude dar.
Anoche, le pedí a Dios que mi luz se extinguiera, a veces me pongo a pensar en la seria posibilidad de ya no estar más, es tan poca la gente que me extrañaría, pero al mismo tiempo pienso, basta con que haya una persona, que al final supongo vale la pena seguir...aunque debo reconocer que si Dios oyera mis plegarias, yo seria feliz, por que ya no tendría que vivir con este dolor que de a poco me mata.-

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home